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viernes, 18 de julio de 2014

Nueva revelación de Snowden: El Mossad creó el Estado Islámico

Edward Snowden, el exempleado de la NSA, ha revelado que los servicios de inteligencia de EE.UU., Reino Unido e Israel trabajaron juntos para crear el Estado Islámico (el antiguo Estado Islámico de Irak y el Levante, EIIL).
Snowden dijo que la inteligencia estadounidense, británica y los servicios secretos israelíes, conocidos como Mossad, crearon una organización terrorista capaz de atraer a todos los extremistas del mundo a un sitio, usando una estrategia llamada ‘el nido del avispón’, informa Gulf Daily News.
Documentos de la NSA se refieren a la reciente implementación del ‘nido del avispón’ para proteger a la entidad sionista mediante la creación de eslóganes religiosos e islámicos. De acuerdo con documentos publicados por Snowden, “la única solución para la protección del Estado judío es crear un enemigo cerca de sus fronteras”.
Las filtraciones revelaron que Abu Bakr Al Baghdadi, el líder del Estado Islámico, tuvo entrenamiento militar intensivo durante un año entero en manos del Mosad, además de cursos de teología y oratoria.
Iniciado en junio, el violento levantamiento de la milicia Estado Islámico ha sumido a Irak en una nueva situación de guerra que amenaza a toda la región de Oriente Medio. Se cree que la milicia del Estado Islámico que opera en Irak y Siria controla 2.000 millones de dólares y se compone de 10.000 combatientes, lo que permite a este grupo combatir exitosamente contra el Ejército iraquí y así intentar controlar una región que se extiende desde la ciudad de Alepo en Siria, hasta las ciudades de Faluya, Mosul y Tal Afar en Irak.

lunes, 9 de junio de 2014

Lo que un año de Snowden significa para el mundo

El jueves pasado se cumplió un año desde que los programas de espionaje del gobierno de Estados Unidos comenzaran a aparecer en el periódico The Guardian. A través de publicaciones mensuales, el denunciante de la NSA Edward Snowden reveló la existencia de una operación gubernamental de recolección, almacenamiento y vigilancia de las comunicaciones personales y políticas de estadounidenses e innumerables millones de personas en todo el mundo.
El aparato internacional revelado por Snowden es el más poderoso de la historia. Miles de millones de correos electrónicos, llamadas telefónicas, textos, videoconferencias y grabaciones en webcam, registros biométricos y de tarjetas de crédito, fueron recopilados con la ayuda de corporaciones comoVerizonGoogle y Yahoo. Se comprobó que tanto el metadata, como el contenido de las comunicaciones electrónicas y telefónicas, son almacenados, y pueden ser revisados sin contar con una orden judicial. Ello permite que las agencias de inteligencia puedan bosquejar perfiles sociales y políticos de los habitantes de Estados Unidos y de cientos de millones de ciudadanos más allá de las fronteras.
Los documentos filtrados por Snowden muestran que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) espía no sólo a individuos, sino a gobiernos y líderes políticos (tanto “aliados” como enemigos); organizaciones internacionales como Naciones Unidas, la Unión Europea y la OTAN; y corporaciones extranjeras. El gobierno de Estados Unidos se ha convertido en el practicante más grande de la “ciber-guerra”, al involucrarse en el hackeo de las comunicaciones de ChinaIrán y muchos otros países.
La exposición detallada del colosal alcance del Gran Hermano estadounidense y su carácter universal, no se condice con la versión oficial de un programa “limitado”, motivado por la necesidad de proteger a “la nación estadounidense” en contra de los “terroristas”. La continua promoción de esta evidente mentira por parte de las agencias de espionaje, la Casa Blanca y sus partidarios en el Congreso y la judicatura, es un insulto a la inteligencia de las personas.
Desde que las primeras publicaciones salieron a la luz, la realidad de un emergente estado policial, gobernado desde el Estado con la ayuda de espías y militares no electos que acechan la democracia, ha quedado más que evidenciada. El verdadero objetivo de este aparato represivo – que permite que el estado cree “listas de enemigos” de personas a ser detenidas y eliminadas en el evento de disturbios sociales que amenacen los intereses de la clase dominante – no son jihadistas de Medio Oriente (con los que el gobierno de Estados Unidos colabora en SiriaLibia y otras partes del mundo), sino la clase trabajadora.
La vigilancia es ilegal e inconstitucional. Es precisamente el tipo de operaciones “no razonables” proscritas por la Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que establece que “el derecho del pueblo a estar seguro respecto de su persona, hogares, documentos y efectos, en contra de rastreos y confiscaciones irrazonables, no debe ser violado, y no se emitirá orden judicial alguna, si no es por causa probable…”
No obstante lo anterior, a un año desde las primeras revelaciones de Snowden, ninguno de estos programas ha sido eliminado o limitado. Continúan en plena actividad mientras el presidente BarackObama, en el nombre de las reformas, ha movido las piezas para institucionalizarlos firmemente.
La oposición del público sigue siendo amplia e intensa. Meses de mentiras sobre el supuesto carácter inofensivo y legal de los programas, combinadas con atacas interminables a Snowden por el gobierno y los medios de comunicación, no ha tenido éxito en acabar con el apoyo al denunciante. Pero la opinión de las personas no significa nada para quienes detentan el poder económico y político.
Desde el primer día han estado ausentes los llamados a poner término a estos programas o a perseguir constitucionalmente a los involucrados (comenzando por el presidente, el responsable de autorizarlos e implementarlos), de parte de los medios o alguno de los dos partidos más importantes de Estados Unidos.
Por el contrario, solo la más rara de las excepciones, los periódicos, los expertos y los políticos han acechado a Snowden. En vez de entronizar su coraje y la respuesta basada en principios de un joven adulto a las enormes violaciones de los derechos democráticos de las personas, estas fuerzas han denunciado a Snowden como un traidor y un criminal, absolviendo con ello a los verdaderos criminales.
En una continuidad de la política del gobierno de Obama hacia whistleblowers como el fundador deWikileaksJulian Assange, y el denunciante Bradley (Chelsea) Manning, la administración ha levantado tres cargos contra Snowden por violar la Ley de Espionaje de 1917.
El pasaporte de Snowden fue revocado, viéndose amenazada su integridad física. En julio, la administración obligó a echar abajo el avión del presidente Evo Morales en un intento por capturar a Snowden. El denunciante se vio forzado a aceptar una oferta de asilo temporal en Rusia.
El asesinato fue públicamente discutido como opción entre funcionarios militares y de inteligencia. En octubre, el ex director de la NSA Michael Hayden habló sobre poner a Snowden en la “lista de asesinatos” del presidente Obama.
Las personas vinculadas a estas revelaciones han sido sujetas a la represión policial. En julio, la inteligencia británica obligó al periódico The Guardian a destruir discos duros y amenazó al periódico con cerrarlo. En agosto, la policía detuvo por nueve horas en el Aeropuerto Heathrow de Londres aDavid Miranda, la pareja del reportero Glenn Greenwald. Sus pertenencias, incluyendo su computadora, fueron ilegalmente chequeadas y confiscadas.
Las amenazas y mentiras continúan hasta el día de hoy. La semana pasada, el secretario de EstadoJohn Kerry respondió a una entrevista dada por Snowden a NBC News, exigiendo que “madurara” y se entregara al “sistema judicial” de Estados Unidos. Kerry señaló a Chuck Todd de NBC que “Edward Snowden es un cobarde. Es un traidor. Y ha traicionado a su país”.
Las élites gobernantes están horrorizadas con el surgimiento de Snowden, dado que ejemplifica la amplia radicalización política de millones de jóvenes. Nacido en 1983, Snowden habla por un sector significativo de la generación que experimentó la sangrienta erupción del militarismo estadounidense, la “guerra contra el terrorismo”, las guerras de Irak y AfganistánAbu Ghraib, la expansión de los poderes policiales y el asalto a los derechos civiles en Estados Unidos (la Ley Patriota, Homeland Security, Guantánamo, etc.), y el crecimiento más obsceno de la inequidad social.

domingo, 26 de enero de 2014

Snowden: EE.UU también realizó espionaje industrial

El exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés), Edward Snowden, acusó a los servicios secretos de Estados Unidos de llevar a cabo espionaje industrial.

En una entrevista con la televisión alemana NDR adelantada, Snowden comentó que “si se trata de información de empresas como Siemens que se puede usar en interés nacional de los Estados Unidos, pero no para velar por la seguridad nacional, la toman igualmente”.
La entrevista será emitida el domingo y que fue grabada el 22 de enero en Moscú (capital rusa), según informó la agencia DPA.
Hace unos días una portavoz de la NSA afirmó que este servicio secreto no está involucrado en espionaje industrial.
Con estos comentarios, la NSA reaccionó a un reporte del diario estadounidense The New York Times sobre un sistema de ondas de radio implantado ya en unas cien mil máquinas en todo el mundo.
En este sentido, Snowden subrayó que no puede y no quiere anticipar futuras revelaciones de periodistas. Sin embargo, dijo que no cabe duda sobre el espionaje industrial de los servicios estadounidenses.
Alemania es uno de los países que gasta millones de euros en investigación y desarrollo, por lo que el tema del espionaje es muy delicado en ese país.
Snowden desató un escándalo internacional el pasado verano al dar a conocer al mundo una serie de documentos secretos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) sobre el espionaje de Estados Unidos a líderes y ciudadanos de todo el mundo.
Snowden, llegó a Rusia a finales de junio, donde obtuvo asilo provisional en agosto, y es acusado de espionaje y traición a su patria por facilitar a la prensa decenas de miles de documentos sobre el amplio programa de vigilancia estadounidense, a través de escuchas telefónicas o de internet, llevado a cabo por la NSA.
En la actualidad, el exanalista de la NSA, encontró trabajo en Rusia en el sector de la tecnología de la información, aunque por motivos de seguridad su paradero se mantiene en secreto.