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domingo, 30 de noviembre de 2014

FAMILIAS MALDITAS, Liberando el Karma Transgeneracional – Ana Hatun Sonqo




En esta entrevista, la mujer chamán y medicinal Ana Hatun Sonqo nos explica cómo liberar el karma que ha ido acumulando nuestra familia mediante el Transgeneracional.
Ana Hatun Sonqo
Mujer chamana y medicinal, se inició en la sabiduría ancestral de la mano de chamanes oriundos de Perú y México.
Es de los pocos chamanes occidentales que trabajan con plantas maestras, como la Ayahauasca.
Su experiencia vital es sólo un ejemplo de cómo el chamanismo llega a transformar vidas, alcanzando un sentido de la realidad mucho más complejo y profundo.
En la actualidad, ejerce como terapeuta e iniciadora al chamanismo en Europa, realizando cursos y talleres en Madrid, Barcelona, Bruselas, Berna y Londres.
Desde 2004, preside ADEPO, Asociación para el Desarrollo y la Evolución Personal, y “Chamanismo para Todos”, organismo creado para la difusión y divulgación de los valores chamánicos: el respeto por la Tierra y todas sus criaturas.

martes, 10 de diciembre de 2013

La “maldición” del bosón de Higgs

EN BUSCA DE LA “NUEVA FÍSICA”

Los físicos intentan superar la crisis post-bosón con nuevos experimentos en el Gran Colisionador de Hadrones al doble de potencia.




Hace unos días, un joven ingeniero español entró en una jaula metálica de color verde y se quedó inmóvil mirando a un pequeño rectángulo que reflejaba sus ojos. Cuando la máquina reconoció sus iris una puerta le dejó pasar al otro lado. Después se subió a un ascensor presurizado que le llevó a 100 metros bajo tierra. De su cuello colgaban su tarjeta de identificación y un dosímetro para medir la radiación.
En los pasillos había carteles que avisaban del riesgo de desmayo por la aspiración de gases tóxicos. Al llegar abajo, tras franquear todas las puertas y llegar a una enorme cueva de hormigón con pinta de instalación industrial, preguntó a los periodistas que le acompañaban: “¿Sabéis por qué el LHC está construido a 100 metros bajo tierra?”.
El ingeniero se llama Joan Mauricio Ferré y es uno de los 840 miembros de la colaboración LHCb, uno de los experimentos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC). Este acelerador de partículas descubrió el año pasado el bosón de Higgs, un hallazgo esperado desde hacía medio siglo.
Para producir esta partícula el LHC tuvo que generar uno de los vacíos más vacíos del Sistema Solar, una temperatura más fría que el espacio interestelar y poner a punto miles de imanes “que generan la misma energía que un portaaviones en movimiento”, según explicaba hace unos días José Miguel Jiménez, un ingeniero nacido en Granada que ha sido elegido como nuevo jefe del Departamento de Tecnología del laboratorio europeo de física de partículas CERN, con sede en Ginebra.
Pero, volviendo a la pregunta de Mauricio, ¿por qué a 100 metros bajo tierra? “La seguridad es la explicación oficial, en realidad es porque es mucho más barato; imagínate cuántos millones de euros hubiera costado expropiar todas las tierras necesarias para construir un acelerador de partículas de 27 kilómetros de diámetro en la superficie de Suiza y Francia”, dice con sorna.
Mañana, mientras Peter Higgs y François Englert recogen en Estocolmo su Nobel de Física por haber predicho al milímetro el higgs y comen en el banquete de gala, cientos de físicos, ingenieros y operarios en el LHC seguirán preparándose para una batalla mucho más dura que encontrar el bosón.
En estos momentos la gran máquina está parada y en boxes. Jiménez supervisa los trabajos de arreglar 10.000 conexiones entre imanes y otras tareas que permitirán que el mayor acelerador de partículas del mundo funcione al doble de potencia en 2015. Por ahora nadie sabe qué verán los detectores del LHC funcionando a esa energía porque nunca otra máquina la ha alcanzado. La mayor esperanza es lograr un descubrimiento que abra una nueva era en la física.
“Es muy deprimente”, reconoce Luis Álvarez-Gaumé, un veterano físico español en el CERN que no esconde su decepción ante el panorama actual. Según este experto, haber descubierto el higgs es el peor de los escenarios posibles porque deja a la física de partículas enclaustrada en lo ya conocido, sin acceso a nada desconcertante que pueda llevar a un cambio de paradigma equiparable a la relatividad de Einstein. “El higgs es una maldición para nosotros”, clama el teórico.
A pesar de su importancia, el bosón de Higgs es más de lo mismo. La producción de esta partícula en el LHC ha sido la comprobación definitiva del Modelo Estándar, una teoría que se empezó a construir a principios de los 60 y que describe el comportamiento de las partículas elementales que componen el mundo visible. El bosón era la última pieza que faltaba para clavar el modelo y, por ahora, los higgs producidos en el LHC son exactamente iguales a los que Higgs, Englert y otros teóricos predijeron a mediados de los 60.


El bosón y el modelo estándar contribuyen a explicar el 4% del universo, el que compone las estrellas, la Tierra, los átomos que forman nuestros cuerpos, todo lo visible, pero nada del 96% restante. Esa inmensidad desconocida está hecha de materia oscura, que compone el 22% del cosmos, y energía oscura, que forma el 74% restante. De estas dos, a fecha de hoy, no se tiene evidencia directa, aunque la masa de las galaxias y la aceleración constante del universo indican que existen.
De las dos incógnitas, la única al alcance del LHC es la materia oscura y puede decirse que esta fue la verdadera razón por la que se construyó este experimento de 3.000 millones de euros en el que trabajan 7.000 científicos de 60 países, incluidos enemigos como Pakistán e India o Israel y Palestina. La materia oscura “sería un descubrimiento muchísimo más importante que el higgs”, reconoce Antonio Pich, director del Centro Nacional de Física de Partículas , Astropartículas y Nuclear.

Encerrados en un mundo estándar

Ahora la gran pregunta es si el LHC podrá hollar territorio desconocido, hasta la llamada ”nueva física” que permita explicar el misterio de la materia oscura. Esta puede aparecer en el contexto de la supersimetría, una teoría que predice que por cada partícula conocida hay otra “supercompañera”.
La supersimetría supondría, entre otras cosas, la existencia de hasta cinco higgs, dice Pich. Para alcanzarla hay que poder producir partículas con más masa que el Higgs y para ello hay que funcionar a más energía. “Te lo dice la ecuación más famosa de Einstein, E=mc², energía es igual a masa por velocidad de la luz al cuadrado. A más energía, aparecerán partículas con más masa”, explica Pich.
Entre todas las nuevas partículas supersimétricas, la partícula más ligera, en teoría la más alcanzable para el LHC, sería la candidata a formar la materia oscura, un trofeo científico que dejaría pequeño al higgs e inauguraría esa nueva era de la física. Lo malo es que nadie sabe si la supersimetría está a un paso o a energías inalcanzables para el LHC. El miedo a quedarnos encerrados en nuestro 4% del universo es grande.
“Realmente espero que abramos una ventana para saber qué es la energía oscura”, explica Rolf Heuer, director general del CERN. Pero incluso él, acostumbrado a vender los logros del CERN ante gobiernos de medio mundo para justificar su financiación, es cauto. “La supersimetría es muy atractiva pero contiene muchos modelos diferentes y es muy difícil establecer cuál es el verdadero”.
El jefe de todo esto no tiene prisa. Dice que los planes son mantener el LHC en funcionamiento hasta la década de 2030. Para entonces el acelerador puede convertirse en una “fábrica de higgs”. Otra posibilidad es que se construya una megamáquina de 80 kilómetros de diámetro y una potencia que multiplicaría la actual del LHC por más de 10. “Todo depende de los resultados que obtengamos”, dice. Y del presupuesto, claro.
NUÑO DOMÍNGUEZ / MATERIA 2013-12-09

lunes, 22 de abril de 2013

¿La maldición de la tumba de Simón Bolívar?

Simón Bolívar yacía en paz en su sepulcro hasta que el presidente Hugo Chávez salió con la “alocada” idea de profanar su tumba con la excusa de hacer “investigaciones”.En presencia del mandatario venezolano Hugo Chávez, el día 16 de Julio de 2010, se abrió el sarcófago del libertador sin imaginar los extraños sucesos que se desatarían por este acto que muchos califican de grotesco.

La maldición de Bolívar le llaman a la secuela de muertes de los invitados a este acto. A esta maldición se suma el cáncer mortal, que casualmente o no, el mismo mandatario padeció y finalmente lo llevó a la tumba.



Antes, falleció el General Alberto Muller Rojas, uno de los asesores presidenciales, semanas después de la exhumación. Luego le tocó el turno a Luis Tascón, diputado oficialista en Agosto de 2010. A Tascón lo siguió Guillermo García Ponce, director del diario Vea de la izquierda venezolana. El mismo día de la muerte de García, y en muy extrañas circunstancias, le llegó el turno al gobernador de Guárico, William Lara, ex diputado oficialista.

En Marzo de 2011 de un infarto murió Lina Ron y más adelante fue Jose Ignacio Melendez Anderson quién recibió varios impactos de bala en un intento de robo. Luego en la Habana falleció Clodosbaldo Russián, el Contralor General de Venezuela y por último, un poco después, Hugo Chávez confirmó que padecía de Cáncer…

La caída de helicópteros militares, el accidente de un avión de Conviasa, la desaparición de tres naves pesqueras y una serie de desastres naturales, se atribuyen también al castigo divino por profanar la tumba del Libertador de cinco naciones, Bolívar. Los rumores de que Hugo Chávez tuvo vínculos con la magia negra y la santería, y la desaparición de algunos restos del caudillo, apuntan a que Chávez únicamente buscaba utilizar los huesos de Bolívar para un ritual espiritista.


¿Mentira, casualidad o maldición? Usted decide, pero sin duda, la creencia popular de presagios de mala suerte y muertes al profanar una tumba, nos pone a reflexionar