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martes, 25 de noviembre de 2014

LUCIFER, ¿Ángel Caído o Portador de Luz?

parte 1


Esta palabra y concepto, “Lucifer”, ha sido tan malentendido que provoca pavor y repulsión entre la gente, intentaremos aclarar este asunto, y veremos que no hay nada que temer, en cuanto a su significado real. Proviene del latín lux “luz” y ferre “llevar”, o el portador de luz.

En el Diccionario de Mitología Grecorromana de Pierre Grimal se define así:

Lucifer: Nombre latino de la divinidad griega Fósforo o Heósforo (la antorcha de la aurora), nombre dado a la ESTRELLA MATUTINA, el astro que anuncia la aurora y trae la luz del día. Significa “el Portador de la Luz”.



En la Biblia, en el libro del Apocalipsis cap. 22 ver.16 dice: Yo, Jesús, envié mi ángel a notificaros estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y la prosapia de David, EL LUCERO BRILLANTE DE LA MAÑANA.

El Alquimista Ambrosius Graal describe, en su obra, que al principio de la Creación había una noche oscura y tormentosa, y el primer rayo que surgió de esa negrura fue llamado Lucifer: el Portador de Luz.

Fue la primera luz, el primer sonido, el primer relámpago, el único rayo que dura para siempre; y el mismo Lucifer exclamó: “Seré recordado como el eterno rebelde; como aquél que rompió la paz de la oscuridad y la ignorancia infinita. Soy el espíritu en acción, hambriento de conocerse a sí mismo a través de este profundo y negro universo.”¿No llaman igual a la gente que, al abrir los ojos y expandir la conciencia, decide conocerse a sí misma y pareciera ir en contra de las reglas impuestas por la sociedad? ¿Rebeldes?

Entonces Lucifer comprendió su misión: sacar conciencia de lo inconsciente, obtener sabiduría de la ignorancia, sacar luz de la oscuridad. Y por lo mismo cayó en la Tierra, que había caído en el dolor de la materia, para ayudar a su habitantes a elevarse espiritualmente. Y el como hombre se conquistó a sí mismo (a lo que se le llama “iluminado”) y narra su llegada a tres diferentes pueblos y un valle.



-El primer pueblo adoraba imágenes de piedra, deidades imaginarias, a los que les cantaban y hacían plegarias. Lucifer al ver eso, les dijo que eso era innecesario, que el poder y la divinidad está dentro de ellos mismos; los habitantes no lo aceptaron y lo llamaron blasfemo, así que Lucifer decidió seguir su camino.

-El segundo pueblo era de gente más ciega e ignorante, proclamaban tener un dios proclive a sacrificios y castigos, se llamaban a sí mismos “el pueblo elegido”, considerándose superiores a los demás y merecedores de conquistar todo el mundo. Lucifer les dijo que su dios era falso, una proyección de ellos mismos, de su ignorancia, ambición, agresividad. Lo llamaron blasfemo, pero estas personas al ser más ignorantes que el pueblo anterior, se le fueron a golpes y palos, hasta sacarlo del pueblo y sepultarlo entre escombros. Se levantó apartando los escombros, aunque su cuerpo había sido lastimado su espíritu estaba intacto, y siguió su camino.

-El tercer pueblo era más hermoso y lujoso, y en la plaza central tenía escrito en una columna de oro y piedras preciosas la frase “todo tiene un precio”. El dios de este pueblo era el Dinero, y por este vendían sus mujeres e hijas, incluso a ellos mismos. Lucifer sintió incluso asco por estas personas, y les exclamó que el jamás sería un siervo ni un esclavo de nada ni nadie, y siguió su camino. Esta vez algunas personas, al ver algo diferente en el, lo siguieron e incluso le ofrecieron fuertes sumas de dinero para que les contara sus secretos, pero Lucifer jamás se vendió.

-Después llegó a un valle donde se había realizado una gran batalla, pero Lucifer no vió gran diferencia entre los cadáveres que yacían ahí y la gente de los pueblos que había visitado, pues “los vivos que no han comprendido están muertos en su propia ignorancia”.

Encontró un hombre herido, al que, con su poder sanador, curó. Este hombre le
preguntó quién era el, a lo que respondió: “Soy el Portador de la Luz, la conciencia que se manifiesta bajo forma humana. Soy la fuerza que se esconde tras cada ser, cada hombre y mujer, cada bestia y cosa.”




Lucifer se fué a refugiar a “la Montaña del Dragón”, pero mucha gente llegó a buscarlo, se había vuelto famoso por su hazaña de curar al hombre herido, y así Lucifer se convirtió en Maestro, primero de pocos y luego de muchos. El enseñaba que no hay nada que aprender, pues toda claridad y sabiduría ya se encuentra en el corazón de cada ser viviente.

Pero la gente comenzó a cometer el error que hasta la fecha se sigue cometiendo, y es que dejaron de mirar hacia adentro para dirigir su atención hacia afuera, hacia la imagen del maestro, para adorarlo y volverse dependientes de el. Viendo esto decidió reunirlos para anunciarles que había decidido abandonar el mundo, y entonces sus seguidores se lamentaron. Pero Lucifer les dió un ultimo discurso, el cual incluía ésta verdad: “Sólo quien se conoce a sí mismo, conoce su razón de ser, conoce su destino y deja de ser parte del rebaño.”

Notemos que en esta obra de Ambrosius Graal vemos algunas similitudes entre Lucifer y Jesucristo: Llegó a pueblos a dar “su palabra”, llegaron a agredirlo físicamente con intención de matarlo, sano a un herido salvándolo de la muerte, tuvo discípulos y “abandonó el mundo” (me recuerda a la ascensión de Jesús a los cielos).

La influencia que Lucifer o su concepto ha tenido en la Sociedad Teosófica ha sido mal entendido, llegando a satanizar todo lo relacionado con “la nueva era”. En el Siglo XIX HP Blavatsky y Mabel Collins publicaron una revista llamada “Lucifer Magazine”, refiriéndose al “Portador de Luz”, obviamente años después, gente que no conoce el verdadero origen de la palabra y concepto “Lucifer”, se escandalizaron refiriéndose a la nueva era como “luciferina” o malévola. Yo no digo que todo lo que se habla de la nueva era sea verdadero, pero podríamos ser un poco mas analíticos, para separar lo verdadero de lo falso, y no generalizar.



En la Doctrina Secreta Tomo I dice acerca de Lucifer:

“Al diablo le llama ahora la Iglesia “tinieblas”, mientras que en la Biblia en el libro de Job, se le da el nombre de Hijo de Dios, la estrella resplandeciente de la mañana, Lucifer. Existe un completo sistema filosófico de artificio dogmático, en la razón porque el primer Arcángel que brotó de las profundidades del Caos, fué llamado Lux (Lucifer), el hijo luminoso de la mañana o Aurora Manvantárica. Fué transformado por la Iglesia en Lucifer o Satán, porque era más antiguo y de rango más elevado que Jehovah, y tenía que ser sacrificado al nuevo dogma.”

Este Lucifer del que hablamos aquí no tiene nada que ver con seres extra dimensionales negativos o del bajo Astral, no estoy diciendo que eso no exista, pero lo que aquí tratamos es el significado original de “Lucifer”.

En la parte II continuaremos con más detalles acerca de este tema, por ejemplo la interpretación que los griegos tenían y su relación con el planeta Venus. Saludos.

Fuentes:

Libros:

-Lucifer: Ambrosius Graal

-La Doctrina Secreta Tomo I : H.P. Blavatsky



parte 2



Continuamos con este interesante tema, otros datos e interpretaciones acerca del significado y origen de Lucifer, “el Portador de Luz”.

En la mitología griega, Héspero es el lucero vespertino, que se refiere al planeta Venus visto por la tarde. Su hermano es Fosforo o Heosforo, el “lucero del Alba” o “portador de la Aurora”. Se usaron los dos nombres para referirse al mismo planeta (Venus) visto a diferentes horas del día.

Los romanos le llamaron a Heosforo “Lucifer” (del latín lux “luz” y ferre “llevar”) o el Potador de Luz.

A Venus se le llama Portador de Luz porque es el astro más visible después del Sol y la Luna y debido a que su órbita es visible al Este en las últimas tres horas antes del amanecer, esa es la razón por la que se le consideraba que anunciaba o “portaba” la luz del Sol.

En las tres últimas horas antes del anochecer Venus también es visible al Oeste, pero los antiguos griegos pensaron que se trataba de otro astro al cual denominaron Héspero, los romanos lo denominaron Vesper, considerándolo hermano de Lucifer (recordemos: Fosforo o Heosforo es Lucifer, y Hespero o Vesper es considerado su hermano, pero en últimas instancias son lo mismo).



En los inicios del Cristianismo, al contrario de la época actual, se le asociaba a Lucifer con Jesús. Como ya dijimos, a Venus se le conoce como “la estrella de la aurora” o “estrella de la mañana”, ahora veamos lo que dice en la Biblia, Apocalipsis 22:16…


“Yo Jesús he enviado a mi Ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo Soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana”.

En un canto llamado Exultet, uno de los más antiguos himnos de la tradición litúrgica romana, que se canta la noche de Pascua en las iglesias católicas, al final encontramos lo siguiente:


“Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, ese lucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de los siglos”.

Fue a partir del catolicismo medieval que se comenzó a asociar a Lucifer con el diablo, ya que todavía en el siglo VII d.c. para los cristianos de la época no evocaba un ente demoníaco.

En los libros sagrados hebreos se indicaba que satán, en hebreo, significa “Adversario”, por lo que se empieza a generar la idea de una dualidad entre el bien y el mal. Veamos porque a partir del siglo VIII se personifica a Lucifer como el ángel caído que se opuso a Dios:

Se debe principalmente a una mala traducción que San Jerónimo hizo de la Biblia en latín a partir del hebreo y el griego conocido como “La Vulgata”. En Isaias 14:12-14 originalmente decía: “¡Como has caído del cielo, o Astro brillante, hijo de la Aurora! ¡Cómo has sido derrumbado en la tierra dominador de naciones! Tú decías en tu corazón: Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono; me sentaré sobre la montaña de la asamblea, en el extremo norte. Subiré sobre las alturas de las nubes, seré el igual del Altísimo.”

San Jerónimo tradujo la palabra hebrea HYLL que significa Astro brillante por Lucifer debido a que está asociado en latín con Venus, “la estrella de la aurora”, quedando así:


“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, el que echabas suerte sobre los gentiles. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, y en los lados del aquilón. Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al altísimo.”

Con esto nació el mito de que Lucifer era el Ángel caído conocido como Satanás.



Pero esto no es todo, varios eruditos consideran que la historia de Lucifer en realidad es una mala interpretación. Isaías se está refiriendo al rey babilónico Nabucodonosor II, quién reinó el más grande imperio de la Babilonia antigua (605-562 a.C)

Este rey es muy querido actualmente en Irak, ya que fue menos cruel que los anteriores reyes de su época, pero para los judíos es lo contrario, un rey malévolo, ya que destruyó el templo de Jerusalén y conquistó Judá. En Isaías 14:4-6 dice:

“Pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo paró el opresor, como acabó la ciudad codiciosa de oro! Quebrantó Jehová el báculo de los impíos, el cetro de los señores; el que hería a los pueblos con furor, con llaga permanente, el que se enseñoreaba de las naciones con ira, y las perseguía con crueldad”.

No es nada extraño que para los judíos Nabucodonosor fuera “el adversario” (satán), ya que destruyó muchos templos judíos. También consideraban que era un tirano que “quería igualarse a Dios”, porque efectuó monumentales construcciones, como los Jardines colgantes de Babilonia, la restauración del lago Sippar, una muralla de protección y un puerto en el Golfo Pérsico. Podemos observar en Nabucodonosor las dos cualidades de atribuidas a Lucifer: “querer igualarse a Dios y posteriormente ser su adversario”.

En Daniel 4:30-34 dice que Dios le hizo perder el trono durante siete años, registrándose una ausencia de actos del rey durante 582-575 a.C. “En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de la aves.”

También se dice que en realidad Nabucodonosor perdió la cordura y se fue a vivir a la selva como un animal durante siete años (incluso se ha llegado a considerar como un ataque de locura llamado zoantropía clínica).

Todo esto corresponde a la “caída del astro brillante, dominador de naciones” que se menciona en Isaías.



Por si todo esto fuera poco, veamos la relación del término “Lucifer” con elemento fósforo.

En Grecia se le llamó Eosforo, y usualmente se le representaba con una antorcha, y su nombre finalmente cambió a Fósforo (phosphoros).

En 1832 el austriaco J. Siegal logró fabricar los primeros fósforos o cerillas de fricción.

El fósforo también se refiere al elemento número 15 de la tabla periódica. Es parte esencial de nuestros cuerpos, y sin embargo también puede ser mortal.

En el siglo XVII un alquimista alemán llamado Hennig Brand descubrió un nuevo elemento. Andaba en busca de la piedra filosofal, y tuvo la idea de hurgar en la orina humana. Dejó reposar cierta cantidad de orina durante dos semanas; luego la calentó hasta el punto de ebullición, reduciendo todo a un residuo sólido; después lo mezcló con arena, la calentó intensamente y recogió el vapor obtenido. Cuando el vapor se enfrío, se generó un sólido blanco y ceroso que, increíblemente, brilló en la oscuridad.

La sustancia que Brand aisló fue el fósforo, que proviene del latín phosphorus, y que significa “portador de luz”. El fósforo al combinarse con el oxígeno del aire en una combustión lenta es muy reactivo, dando como resultado la emisión de luz por fosforescencia.



Existe, en su forma pura, fósforo rojo, blanco y negro. El negro conduce la electricidad, no es inflamable y no tiene aplicaciones prácticas. El rojo es estable y se utiliza como detonante en cerillas. El blanco es el más cercano a la idea del “Lucifer malévolo” o “el diablo”, tiene un olor desagradable y es altamente tóxico; se ha utilizado en conflictos bélicos. Con esta forma de fósforo provocaron una de las más grandes tormentas de fuego en la Segunda Guerra Mundial (Hamburgo 1943). En la actualidad todavía se usa el fósforo blanco en artillería y proyectiles de mortero.



También conocemos varios seres vivos capaces de emitir luz, mediante el proceso llamado bioluminiscencia, que se da gracias a la energía liberada por una reacción química, entre una molécula llamada “luciferina” y una enzima llamada “luciferasa”, las cuales producen “oxiluciferina” y energía en forma de luz visible. Gracias a la luciferina animales como la luciérnaga pueden emitir luz, y es un fenómeno muy extendido en todos los niveles biológicos: bacterias, hongos, protistas unicelulares, celentéreos, gusanos, moluscos, cefalópodos, crustáceos, insectos, equinodermos, peces.




Fuentes:

http://esoterismo-guia.blogspot.mx/2011/05/quien-es-lucifer.html

http://www.hablandodeciencia.com/articulos/2014/05/05/palabras-y-ciencia-lucifer/

Libro: La Biblia

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