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sábado, 21 de junio de 2014

El Estado Islámico arrasa, Oriente Medio se estremece

Por Daniel Pipes



La toma de Mosul el pasado día 9 garantiza a los yihadistas el control de la segunda ciudad de Irak, de un importante arsenal armamentístico, de 429 millones de dólares en oro y vía libre para conquistar Tikrit, Samarra y, eventualmente, Bagdad. Por su parte, los kurdos iraquíes han tomado Kirkuk.

La toma de Mosul por parte del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) es el acontecimiento más importante en Oriente Medio desde el comienzo de los levantamientos árabes, en 2010. He aquí las razones.

Amenaza regional

El EIIL, una organización considerada terrorista, podría derrocar los Gobiernos de Irak y Siria y, quizá, también otros como el de Jordania. Su presencia a ambos lados de la raya sirio-iraquí lo sitúa en condiciones de poder eliminar la frontera cuasi centenaria entre estas dos creaciones coloniales y acabar con su existencia como Estados unitarios, lo que haría implosionar el orden político constituido en Oriente Medio tras la Primera Guerra Mundial. El Gobierno norteamericana considera el EIIL “una amenaza para toda la región”.
Fortaleza inesperada

Estos hechos prueban que la forma más extrema y violenta del islamismo, representada por Al Qaeda y grupos similares, puede ir más allá del terrorismo y conformar milicias y guerrillas paraconquistar territorios y desafiar a Gobiernos. Junto al EIIL, tenemos una lista con los talibanes de Afganistán, los somalíes de Al Shabaab, el Frente Al Nusra de Siria, Ansar Dine en Malí o Boko Haram en Nigeria.
Los musulmanes odian el islamismo

A consecuencia de la terrible reputación que el EIIL ha cosechado en diversas localidades -por ejemplo, en la siria Raqa-, se calcula que la cuarta parte de los casi dos millones de habitantes de Mosul y su entorno han huido de la zona. Las recientes atrocidades del EIIL hacen que el islamismo resulte repugnante a millones de musulmanes.
Fracaso definitivo

Por mucho daño que las organizaciones similares a Al Qaeda puedan causar en vidas y haciendas, no pueden alzarse con la victoria (es decir, instaurar un califato en el que se aplique rigurosamente la ley islámica) porque su extremismo aliena a los musulmanes y asusta a los no musulmanes. Las formas moderadas de islamismo, como la de Fetulá Gülen en Turquía, son potencialmente más peligrosas porque atraen a más musulmanes y atemorizan menos a quienes no lo son.
Suníes contra chiitas

Los avances militares del EIIL suponen una amenaza directa para el régimen proiraní de Irak, dominado por chiitas. Teherán no puede permitir que se desmorone, por eso ha prometido implicarse en mayor medida y enviado efectivos para ayudar a recuperar el control de Tikrit. Esto recuerda a las divisiones étnicas de la guerra civil siria, donde había yihadistas sunníes apoyados por Turquía que se rebelaban contra un Gobierno central de orientación chiita al que respaldaba Irán. Al igual que en Siria, este conflicto conduce a una catástrofe humanitaria, toda vez que enfrenta a los islamistas entre sí, lo que no deja de servir a los intereses occidentales.
La presa de Mosul se resquebraja

En los años 80 los saudíes y otros árabes financiaron una presa en el Tigris, unos 55 kilómetros al noroeste de Mosul, que se construyó a toda prisa y con poco presupuesto. Su lamentable edificación hace que tenga filtraciones y que cada cierto tiempo sea necesario llevar a cabo onerosas tareas de reparación para evitar su derrumbe. ¿Se encargará el EIIL de estas obras o preferirá ahorrarse el gasto y amenazar así con catastróficas inundaciones no sólo a la los habitantes de Mosul, sino a los de otras poblaciones del país?

Fracaso estadounidense

El éxito del EIIL demuestra claramente el exceso de ambición en los objetivos de la invasión de Irak que capitaneó Estados Unidos y que costó a Occidente miles de vidas y más de un billón de dólares. Lo mismo se podría decir de Afganistán. La fachada ornamental que constituían las instituciones financiadas por Norteamérica, que costaron 53.000 millones de dólares y que incluían desde hospitales ineficientes hasta la Orquesta Sinfónica Nacional Iraquí, se han revelado un rotundo fiasco. La imagen de los miembros del EIIL posando triunfantes con equipamiento militar facilitado por Estados Unidos pone de manifiesto la insensatez que constituía el sueño americano de crear “un Irak estable, democrático y próspero”.
Los republicanos

Culpan injustamente a Barack Obama de las victorias del EIIL. En realidad fue George W. Bushquien contrajo el compromiso de reconstruir Irak y quien en 2008 firmó el acuerdo en el que se indicaba que la presencia americana en Irak concluiría a finales de 2011. Si el Partido Republicano quiere avanzar en política internacional, debe reconocer estos errores y aprender de ellos, no rehuirlos y endosárselos a Obama.

Los demócratas

La ejecución de Osama ben Laden hace tres años fue un notabilísimo acto simbólico de venganza, pero no supuso un gran cambio a nivel operativo. Ya es hora de que Obama deje de jactarse de que Al Qaeda está siendo derrotada. De hecho, esta organización y sus aliados son ahora más peligrosos que nunca, ya que han evolucionado del terrorismo a la conquista de territorios. El bienestar de los americanos -y no solo de ellos- depende de que esta realidad se admita y se actúe en consecuencia.
Política occidental

Éste es principalmente un problema de Oriente Medio, y las potencias extranjeras deberían dedicarse a proteger sus intereses, no a solucionar las crisis de la zona. Es Teherán, no nosotros, quien debe combatir al EIIL.

Daniel Pipes – Middle East Forum

Daniel Pipes


Historiador y analista político. Presidente del Middle East Forum. 

“La forma más extrema y violenta del islamismo, representada por Al Qaeda y grupos similares, puede ir más allá del terrorismo y conformar milicias y guerrillas para conquistar territorios y desafiar a Gobiernos““Éste es principalmente un problema de Oriente Medio, y las potencias extranjeras deberían dedicarse a proteger sus intereses, no a solucionar las crisis de la zona. Es Teherán, no nosotros, quien debe combatir al EIIL“

Revista El Medio

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