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martes, 1 de julio de 2014

Los Minoicos, ¿Los verdaderos Atlantes?


La cantidad de teorías y especulaciones sobre el verdadero lugar donde se hallaba la Atlántidason casi innumerables. El misterio de la Atlántida es un enigma que nos apasiona a muchos investigadores por el gran velo de misterio que envuelve a esta antigua civilización.

Hace casi 2.500 años en Atenas, el padre de la filosofía occidental, Platón, hablaba de una ciudad que poseía una belleza y una riqueza sin parangón que fue engullida por el mar.
Actualmente, muchos arqueólogos afirman haber encontrado la verdadera Atlántida por la cantidad de pruebas y coincidencias que la relacionan con los escritos de Platón.


A continuación voy a desarrollar una teoría, esto no quiere decir que sea irrefutable, simplemente es una teoría más que aporta multitud de datos, después, ustedes pueden opinar y pensar lo que deseen.

Platón se refería a los atlantes de la siguiente manera:


“Escuchad este relato extraño aunque completamente verídico, lleno de historias que nos hablan de un gran poder, la Atlántida. Tenía círculos concéntricos de mar y tierra que se alternaban. Tan inmensa era la riqueza que poseía que no tenía parangón. Los propósitos de sus corazones son verdaderos y nobles y han mostrado gentileza además de sabiduría, la riqueza no los ha emborrachado de orgullo ni han perdido el control de sí mismos. Pero acabaron por perder sus encantos y se produjeron terribles terremotos e inundaciones, y un infausto día la noche cayó sobre ellos y la isla de la Atlántida fue engullida por el mar y desapareció”.


Cualquier teoría que escuchemos sobre la desaparición de la isla de la Atlántida empieza con muy similares palabras.
Muchos expertos coinciden en que los escritos de Platón habla únicamente sobre los riesgos fundamentales de la naturaleza humana, el hecho de que podemos ser grandes y alcanzar el éxito pero nuestro destino es el fracaso. Es una alegoría política o una fábula moral.

Pero en sus escritos, ofrece tal cantidad de detalles sobre la isla que otros muchos expertos afirman que puede haber descrito una ciudad y unos hechos que realmente existieron.

Vulcanólogos junto con científicos realizaron diversos estudios en los que certificaron que más de 1.000 años antes de Platón una terrible erupción asoló la isla de Tera, hoy llamada la isla deSantorini, situada en un grupo de islas al sur de Atenas.

Tal erupción, según los estudios realizados, supera con creces a cualquier tipo de erupción relativamente moderna, fue la mayor catástrofe natural, una catástrofe que por su magnitud podría haber sido recordada por multitud de generaciones. Ya que algo así no se olvida fácilmente.

Platón describe a los Atlantes como una civilización avanzada y sofisticada.

Tras multitud de excavaciones en la isla de Tera, bajo inmensas capas de ceniza y piedra pómez los arqueólogos hallaron una auténtica civilización bastante avanzada, una civilización y una ciudad que fue sepultada y engullida por una terrible erupción.

La ciudad, con 3.600 años de historia, formó parte de la primera gran civilización europea, la minoica, que precedió en 1.000 años a la Grecia clásica de Platón.
Una arquitecta, por medio de la ayuda del ordenador ha recreado la ciudad en pleno auge, cuando los edificios aún estaban intactos.

Asegura que es una arquitectura muy sofisticada, no se trataba de cubrir las necesidades básicas como refugio o protección, era mucho más.
Los minoicos construyeron casas de varios pisos en una zona que era muy proclive a los terremotos, pero por su entramado y estructura hecha a base de madera los edificios no sufrían ningún daño en caso de terremoto.


Las casas minoicas contaban con una instalación sanitaria que no se verían en las casas de Europa hasta el siglo XVIV. Tanto en Mesopotamia como en el Antiguo Egipto existían alcantarillados y conductos de ventilación, pero los que se encontraron en la ciudad minoica eran únicos y los primeros en la historia de ese tipo.
Había tuberías de arcilla incrustadas en los muros de las casas minoicas para conectar el alcantarillado con el de los servicios públicos.
Lo interesante es que aparte de ser un tipo de construcción de una sociedad acaudalada, este tipo de arquitectura estaba presente en todas partes, no pertenecía únicamente a una élite superior de la ciudad, sino que todo estaba hecho del mismo modo y eso es lo que marca la diferencia.

El arte en Tera era también verdaderamente sofisticado y único, se puede apreciar en multitud de murales por toda la ciudad y las casas, unos murales vivos, que a diferencia de por ejemplo el magnífico arte egipcio se puede observar murales llenos de vida e historias propias.
En las pinturas se pueden observar, por los ropajes y las joyas utilizadas que las mujeres tenía un estatus social verdaderamente alto y eran muy importantes en los rituales y eventos de esta sociedad.


Algo muy importante en esta civilización y en sus riquezas era el dominio del mar. Platón describía a los atlantes como grandes marineros, una coincidencia más de los minoicos con los atlantes:


“Las bahías estaban repletas de veleros y mercantes venidos de todas partes que armaban un alboroto incesante noche y día”.

Tera, al igual que la Atlántida era un centro internacional del comercio con una docena de lenguas, era el eje central de una red comercial que abarcaba tres continentes, Europa, África y Asia. Su principal socio comercial era su vecino mucho más grande, Creta.

Tera era el punto comercial más importante, mientras que en Creta se hallaba el centro político y bajo sus ruinas, se encuentran más testimonios de la Atlántida real.
En Creta se encuentra el gran complejo del Palacio de Cnosos, que tenía una extensión de cuatro campos de fútbol y albergaba 1.300 salas. En su patio central se celebraban diversos eventos públicos y religiosos además de un espectáculo que ofrece un paralelismo sorprendente con la Atlántida de Platón, en el que participaba un animal adorado por los cretenses, el toro.

El toro fue un símbolo muy importante para Creta, ocupara muchos de los murales y relieves a lo largo de la ciudad, además, como ya he comentado, en el patio central del palacio de Cnosos se celebraba un espectáculo que consistía en que chavales jóvenes debía sortear y saltar por encima del toro, muchos expertos coinciden en que era una especie de ritual de iniciación o algo similar, también cabe la posibilidad de que fuese un simple espectáculo público.


Puesto que Creta y Tera compartían lengua y cultura, era muy posible que también en la isla de Tera se practicase el salto del toro, de ser así, el vínculo con la Atlántida de Platón continúa:


“En el recinto sagrado de Poseidón había toros en libertad, y los diez príncipes perseguían a los toros con bastones y sogas pero sin armas de metal”

Además, hay otro vínculo fascinante con Platón. El hacha de doble filo se consideraba un objeto sagrado en Creta, era un símbolo religioso clave para los cretenses, aparece en multitud de relieves en las paredes del palacio de Cnosos.


Pero en algunos relieves se puede observar como en esta hacha está clavado un tridente, el arma de Poseidón, agitador de la tierra y Dios del mar.
Según Platón, Poseidón era el señor de la Altántida, y cuando le fallaron los atlantes el mar engulló la isla, y el tridente clavado en el hacha de doble filo sugiere que los cretenses sufrieron un destino similar.


Un dato muy interesante es que Creta y Tera se extienden a lo largo del arco volcánico del sur del Egeo, donde colisionan las placas tectónicas de África y del Egeo. La fricción de las placas puede generar terremotos y abrir fisuras en la corteza terrestre que permiten que suba el magma y estallen erupciones volcánicas.

El arqueólogo Floyd McCoy ha dedicado 20 años al estudio de la erupción de la isla de Tera y con sus palabras define cómo fue:


“Antes de la erupción es probable que hubiesen varios meses de terremotos, muchos terremotos pequeños. Habría escapes de gases, como sulfuro. Los manantiales se detendrían de repente y aparecerían en otro lado. Habría grietas en el suelo, y cuando el suelo no deja de moverse nos asustamos”.

Los continuos terremotos hicieron que la ciudad fuese inhabitable y que tuvieses el tiempo suficiente para huir antes de la gran erupción, de ahí que no se hayan encontrado, de momento, restos humanos en la ciudad descubierta. Fue una especie de éxodo organizado.

La erupción precursora cubrió la isla con una capa de cenizas de hasta 15 centímetros de grosor, completando así la primera fase.

La segunda fase es una capa de piedra pómez, que indica que el volcán se vuelve explosivo.

En la tercera fase se realizan grandes explosiones de vapor, una explosión freatomagmática por la interacción del magma con el agua del mar.

Por último, la isla comienza a hundirse.

Fue la erupción volcánica más grande de la historia, con una potencia equivalente a 600 megatones de TNT, unas 40.000 veces la potencia de la bomba de Hiroshima.
La isla quedó totalmente sepultada por 100 metros de ceniza y piedra pómez.

Hay que señalar que la piedra pómez flota en el mar, y según los estudios de los vulcanólogos la cantidad de piedra pómez que lanzó el volcán hacía capas de hasta un metro de grosor, se podían caminar sobre ellas.


Estos sucesos ocurren a menudo en los volcanes del océano Pacífico, formando barreras de piedra pómez muy difíciles de atravesar por los marineros que navegan por aquellas zonas. Otro
sorprendente vínculo con la Atlántida que describe Platón:


“El mar engulló la isla de la Atlántida, que desapareció. Además en ese lugar, el océano se hizo una barrera infranqueable, por culpa de los bancos de lodo que formó la isla”.

Sigue siendo un misterio a dónde se dirigieron los habitantes de la isla de Tera, ya que los flujos piroclásticos desprendidos por el volcán recorrieron una distancia de 32 kilómetros ocasionando un enorme tsunami, sin dejar escapar a los habitantes minoicos.

Obviamente es muy difícil encontrar un hecho que coincida en absolutamente todos los detalles con la Atlántida de Platón, sin olvidar que sus escritos son textos filosóficos que no deben tomarse obligatoriamente de forma literal.

Pero sin ninguna duda, hasta el momento, la isla de Tera es la que más se asemeja a la mítica Atlántida.



Un saludo




FUENTES:

Documental: Atlántida, las evidencias

http://almacendeclasicas.blogspot.ch/2011/07/la-atlantida-en-santorini-la.html

http://www.amarre.com/html/historias/curiosidades/atlantida1.php

http://www.taringa.net/posts/info/1084715/La-Atlantida-Ciudad-Perdida.html

http://enigmasymitos.blogspot.ch/2010/02/la-erupcion-del-tera-y-la-caida-de-los.html

Imágenes procedentes de Google

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