Follow by Email

miércoles, 10 de junio de 2015

NO SABEMOS COMO TRATAR A LOS NIÑOS SUPERDOTADOS...

México no está capacitado para tratar a los niños superdotados
TAMPOCO LO ESTÁN EL RESTO DE LOS PAÍSES
Cada vez nacen más niños de Altas Capacidades y lo mejor que se les ocurre a los "profesionales médicos" es medicarlos "para que no den guerra"...
En España, por ejemplo, los padres de estos niños no reciben ninguna ayuda económica, ni existen centros docentes donde puedan audar a estos niños. Lo máximo que la Comunidad de Madrid ha creado es un curso especial a los que los niños acuden un sábado ó dos al mes para tenerlos entretenidos y "cubrir el expediente".

¿Quieres ver la 1ª entrega de La Nueva Generación de Niños Sobredotados? cliquea aquí¿Quieres ver la 2ª entrega de La Nueva Generación de Niños Sobredotados? cliquea aquí
¿Quieres ver la 3ª entrega de La Nueva Generación de Niños Sobredotados? cliquea aquí


MÉXICO
Los psiquiatras de la Secretaría de Salud aseveran que México no está preparado para atender a los miles de niños genios del país, lo cual hace que muchos de estos no logren potenciar sus capacidades.

La Jornada publica una interesante nota sobre cómo México no está preparado para atender a los niños superdotados y canalizar su inteligencia y sensibilidad.  Según la OMS en promedio el 2.28% de los niños califican como “niños talento” o niños genios; esta cifra en México supondría que existen 800 mil niños sobresalientes, pero según cifras oficiales de la Dirección de Educación Especial de la SEP la población atendida en el país asciende a 110 mil 478 menores.

“México no está preparado para trabajar con niños genios, lo que ocasiona fuga de cerebros, porque aquí no encuentran lo que necesitan”, dijo Dalia Becerra, psiquiatra de la Secretaría de Salud.

El criterio principal para clasificar a un niño como superdotado son las pruebas de inteligencia y, sin embargo, estas pruebas solo consideran una parte del espectro de la inteligencia y el talento artístico de los niños.

A LOS NIÑOS SE LES DESTRUYE POCO A POCO
El problema de no saber atender a estos niños es que en muchos casos sus dotes genéticos necesitan de ambientes  amables y estimulantes para gestarse. Además, el no identificarlos y conducirlos por los canales adecuados hace que muchas veces estos niños, a veces llamados índigo o cristal, sean sobremedicados con antidepresivos y fármacos dirigidos a aplacar su curiosidad  y su “diferencia”. Algunas veces se les diagnóstica con déficit de atención y en realidad solamente no están interesados en los conocimientos de su escuela o padres ya que los trascienden y los consideran aburridos o limitantes. Sobra decir que estas medicinas son poderosas drogas psicoactivas que muchas veces opacan la mente brillante de los jóvenes.

La misma psiquiatra Dalia Beceerra alerta que un mal diagnóstico puede llevar al desarrollo de trastornos de personalidad, procesos depresivos, así como disfunción laboral, de pareja y/o social y que muchos de estos niños, si nacen en condiciones económicas desfavorables, pueden acabar dejando la escuela prontamente para perderse en la mediocridad o caer en el crimen y en las drogas.

LOS PADRES: LOS PRIMEROS QUE PUEDEN DETECTARLO
Por esta razón es también importante re-educar a los padres y en general reformar el sistema educativo para que sea más inclusivo, que acepte las diferencias tanto en las personas como en las opiniones y en las materias que enseña. Sería importante que la autoridad acepte ser cuestionada, ya que en muchos casos cuando estos niños cuestionan a su padres o maestros son vistos como rebeledes que deben de ser castigados y reprimidos, en vez de estimular su curiosidad.  Después de todo los que se nos enseña en la escuela no es de ninguna manera una verdad absoluta y merece ser cuestionada y enseñada de una forma más abierta que incluya la duda y acepte múltiples posibilidades.



Vídeo "Nuestros hijos en el punto de mira de los psiquiatras"...
VÍDEO: Explosión a Nivel Internacional para Tratar a los Niños con Psicofármacos. En 1975, los autores Peter Schrag y Diane Divoky hicieron una advertencia respecto a que se estaba creando una generación que cree que el uso y respuesta está en los estimulantes, en su libro El Mito del Niño Hiperactivo dicen: Se está condicionando lentamente a toda una generación para que desconfíe de sus propios instintos, para que considere que los puntos en que se desvía de los estándares cada vez más estrechos de las normas aprobadas, son una enfermedad y para queonfíen en las instituciones del estado y en la tecnología para que definan y den forma a su salud... el impacto de ese condicionamiento es casi incalculable.

No obstante, y a pesar de numerosas advertencias en sus inicios, la década de 1990 fue testigo de un alarmante incremento en el número de niños a quienes se diagnosticó con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y a los que se prescribió estimulantes y antidepresivos. Hoy en día, aunque Estados Unidos consume el 85% de la producción de un estimulante, el problema ya no se limita a este país, el uso global del nestimulante saltó de 2.8 toneladas en 1990 a 15.3 toneladas en 1997.

México: De 1993 al 2001, un reportaje de Ricardo Rocha en canal 13, informó que el número total de prescripciones con metilfenidato se incrementó un 800 % y que las ventas del estimulante habían alcanzado los 27, millones de pesos. Este consumo desmedido de sustancias controladas a nivel masivo se impulsó luego que la Asociación Psiquiátrica Americana introdujera en su catálago de facturación, el controvertido Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales-III, cuando los
miembros del panel en una junta de acuerdo y mediante una votación determinaron que era una
condición enfermiza de los niños en el 1987. Sin pruebas de laboratorio que constatarán una anormalidad en el cerebro, y en base a un diagnostico subjetivo, se recetan estimulantes que nunca se habían indicado para los niños en la historia de la medicina.



Fuentes: Narom - www.narom.org - PIJAMASURF

No hay comentarios.: